“Vamos a seguir, sin aflojar, con generosidad, con optimismo, afrontando todo con la confianza plena en el Señor”

Por: Delegación de Comunicaciones – [email protected]

Con esta palabras de esperanza Monseñor Ismael Rueda Sierra, Arzobispo de Bucaramanga nos exhortó el pasado miércoles 27 de mayo en el programa ‘En la Nota’ de Radio Católica Metropolitana, 1450 A.M., a seguir afrontando la vida y las adversidades con la fe puesta plenamente en el Señor.

En su mensaje semanal, dirigido a todas las familias de la arquidiócesis y que es compartido todos los miércoles a través de las emisoras comunitarias San Juan de Girón en el dial 88.2 F.M.; La Voz de Lebrija, 91.2 F.M.; La Brújula, 93.4 F.M., en Bucaramanga, nuestro padre y pastor nos recordó la importancia que tiene para el cristiano la fiesta de Pentecostés, cómo debemos prepararnos para vivirla y cómo debemos continuar la vivencia de nuestra fe, en el tiempo ordinario, con o sin pandemia. Al respecto expresó:

“Pentecostés es un tiempo muy especial en la vida cristiana. En nuestro tiempo litúrgico de final de la celebración pascual en el que nos preparamos para ese acontecimiento extraordinario en la fe y en la presencia del Espíritu Santo en nuestra vida, en la vida de la Iglesia, en la vida del mundo, estamos viviendo en estos días la Novena de Pentecostés haciendo un paso a paso de esa reflexión, de ese discernimiento en la oración que nos lleva a entender lo que sí es la presencia que llena la soledad, el hombre que nos lleva a salir de nosotros mismos para encontrarnos con el Señor y con los demás.

Es costumbre en nuestra Iglesia hacer la Vigilia de Pentecostés; en éste año, pues, hay que hacerla por las redes sociales. En las parroquias, los grupos organizarán esas vigilias que podremos seguir piadosamente las familias; pero si no tienen las formas de conexión por las redes sociales, lo pueden hacer a través de la oración, con la meditación de la Palabra de Dios, colocando algún signo del fuego, del espíritu en sí. En fin, los niños pueden hacer de forma creativa una palomita como signo, para simbolizar que es un signo del Espíritu Santo, es un signo de la paz.

Pentecostés es un tiempo muy bello de oración, de preparación a la venida del Espíritu Santo entre nosotros, recordemos que los apóstoles, con María, estaban allá en el cenáculo en su espera e hicieron oración. Nosotros clamamos en estos días: ‘Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles e infunde en ellos el fuego de tu amor’; es eso, es la espera de una presencia reconfortante y maravillosa en la vida de cada uno de nosotros. Entonces, estar en ese ambiente de vigilia y oración en los hogares, viviendo unidos este momento o a través de las transmisiones de la vigilia en las parroquias, nos permitirá prepararnos para el gran domingo celebrativo de la venida del Espíritu Santo. Un momento importante se termina como es el tiempo pascual, con la celebración de la cincuentena pascual y se continúa luego con lo que llamamos el tiempo ordinario de la Iglesia. Entonces debemos fijarnos que hemos vivido intensamente desde la Cuaresma todo éste retiro espiritual, que nos ha coincidido con esta cuarentena del Coronavirus; yo creo que hay muchos frutos espirituales y pastorales que hemos podido asumir.

Sigue la vida ordinaria, la vida de todos los días, la que debe continuar, pero nosotros llenos de esa presencia del Señor Resucitado y el camino de conversión que hemos seguido desde la Cuaresma, la alegría del Señor que muere y resucita por nosotros, la continuidad que hemos hecho durante todo el tiempo pascual de lo que es el desarrollo de la comunidad cristiana que nos narran los hechos de los apóstoles, la promesa de Jesús de estar siempre con nosotros; su Ascensión, la conciencia que está con nosotros,  y la venida del Espíritu santo; entonces queda como completo todo el itinerario ordinario de la vida, nos hemos preparado  para seguir la vida de todos los días, es el tiempo ordinario en la vida de la Iglesia.

Vamos a seguirlo sin aflojar, siguiendo adelante con generosidad con optimismo, afrontando todo lo que viene del desarrollo de ésta pandemia con la confianza plena en el Señor, el sentido de la caridad, de la solidaridad con los que más están sufriendo ésta situación, que no se pierda el sentido de la ayuda mutua, pero siempre con la conciencia de que somos peregrinos, somos pueblo de Dios peregrino, vamos adelante y eso es lo que significa el tiempo ordinario. De manera que los invito a vivir la Novena, la Vigilia y la celebración de Pentecostés con alegría y vivir el tiempo ordinario en la presencia del Señor”, concluyó Monseñor Ismael Rueda Sierra, Arzobispo de Bucaramanga.

   

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