Conclusiones, mensaje final y desafíos de la Asamblea Eclesial de América Latina y El Caribe

La Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe se realizó del 21 al 28 de noviembre en la sede de la Conferencia del Episcopado Mexicano conocida como “Casa Lago” en Cuautitlán Izcalli, a unos 30 kilómetros al norte de Ciudad de México. Entre los participantes se incluyeron laicos, religiosos, sacerdotes y obispos.

El evento buscó “hacer memoria de lo acontecido” en la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, realizada en 2007 en Aparecida (Brasil). «Seleccionar, en discernimiento sinodal, los nuevos caminos que el señor nos invita a seguir y construir», señala el documento, a manera de conclusión. (Descarga el documento 👉🏻 Síntesis_dia_4_211127_112823)

Por su parte, el mensaje final dejó las siguientes palabras: «con gran gratitud y alegría reafirmamos en esta Asamblea Eclesial que el camino para vivir la conversión pastoral discernida en Aparecida, es el de la sinodalidad. La Iglesia es sinodal en sí misma, la sinodalidad pertenece a su esencia; por tanto, no es una moda pasajera o un lema vacío. Con la sinodalidad estamos aprendiendo a caminar juntos como Iglesia Pueblo de Dios involucrando a todos sin exclusión, en la tarea de comunicar a todos la alegría del Evangelio, como discípulos misioneros en salida». (Descarga el documento 👉🏻 MENSAJE_FINAL_211127_113058 )

Finalmente, se enumeran los desafíos pastorales de la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe:

1. Reconocer y valorar el protagonismo de los jóvenes en la comunidad eclesial y en la sociedad como agentes de transformación.

2. Acompañar a las víctimas de las injusticias sociales y eclesiales con procesos de reconocimiento y reparación.

3. Impulsar la participación activa de las mujeres en los ministerios, las instancias de gobierno, de discernimiento y decisión eclesial.

4. Promover y defender la dignidad de la vida y de la persona humana desde su concepción hasta la muerte natural.

5. Incrementar la formación en la sinodalidad para erradicar el clericalismo.

6. Promover la participación de los laicos en espacios de transformación cultural, político, social y eclesial.

7. Escuchar el clamor de los pobres, excluidos y descartados.

8. Reformar los itinerarios formativos de los seminarios incluyendo temáticas como ecología integral, pueblos originarios, inculturación e interculturalidad y pensamiento social de la Iglesia.

9. Renovar, a la luz de la Palabra de Dios y el Vaticano II, nuestro concepto y experiencia de Iglesia Pueblo de Dios, en comunión con la riqueza de su
ministerialidad, que evite el clericalismo y favorezca la conversión pastoral.

10. Reafirmar y dar prioridad a una ecología integral en nuestras comunidades, a partir de los cuatro sueños de Querida Amazonía.

11. Propiciar el encuentro personal con Jesucristo encarnado en la realidad del continente.

12. Acompañar a los pueblos originarios y afrodescendientes en la defensa de la vida, la tierra y las culturas

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