“Cuaresma es poner la voluntad del corazón en las manos de Dios”, nos dice Arzobispo de Bucaramanga

Por: Delegación de Comunicaciones – [email protected]

Con una masiva participación de los fieles católicos en la Santa Eucaristía del medio día, este “Miércoles de Ceniza”, 06 de marzo, se dio inicio al tiempo de Cuaresma en nuestra Arquidiócesis de Bucaramanga. La celebración fue presidida por nuestro arzobispo Monseñor Ismael Rueda Sierra, en la Catedral de la Sagrada Familia y fue concelebrada por el padre Leivi Leonardo Gutiérrez Motta, Provicario General y el padre Adolfo León, párroco de la Catedral.

En la homilía, Monseñor destacó la importancia de la Cuaresma para los cristianos: “iniciamos hoy un tiempo de gracia, tiempo especial que el Señor nos da como es la Cuaresma, y una gran oportunidad como hoy nos lo puede recordar San Pablo, un tiempo para reconciliarnos con Dios Padre, para recrear y renovar la vida, para recobrar la alegría perdida, para volver a retomar el camino que a lo mejor se ha  desviado, para que si estamos con las espaldas a Dios, demos el giro; conversión, colocarnos frente al Señor cara a cara, con humildad, pero con  confianza y, caminar hacia Él para el encuentro que el Señor siempre espera, el abrazo del Padre misericordioso y  la celebración de la fiesta y de la alegría a la que nos preparamos precisamente en ésta Cuaresma, la gran celebración  Pascual de este año. 

La Palabra que hoy hemos escuchado nos coloca en este ambiente de conversión y de vuelta al Señor. Jesús hoy nos da unas recomendaciones para facilitar que ese corazón se ponga en las manos de Dios y es a través de tres acciones concretas: la oración, el ayuno y la abstinencia; pero Jesús nos aclara que debemos hacerlo a conciencia sabiendo que Dios lo sabe todo y que no necesitamos exhibirlo para que se sepa que lo hacemos, de bien o de virtud. Que estos sentimientos, actitudes y recomendaciones que el Señor nos da desde su Palabra nos ayuden a hacer ésta Peregrinación de la Cuaresma y, que en éste Año Mariano de Gracia especial para nuestra Arquidiócesis, la Santísima Virgen María, nos ayude a través de su intercesión”. ¡Amén!.

Finalizada la oración postcomunión, nuestro Arzobispo, invitó a la comunidad a vivir con alegría el Año Mariano Arquidiocesano, a participar activamente en las Acciones Significativas de cada bimestre, y a prepararnos a conciencia para peregrinar a los Santuarios Marianos y recibir la Indulgencia Plenaria. Seguidamente Monseñor Ismael realizó la bendición apostólica con Indulgencia Plenaria concedida por su Santidad con ocasión del Año Mariano Arquidiocesano. Luego de impartir la bendición final, centenares de fieles recibieron la ceniza como signo de cambio y compromiso para esta Cuaresma 2019.

 

 

                         

Deja un comentario