NOVENA DE NAVIDAD – DÍA 9 – Parroquia Santísima Trinidad

Tema: En el Magnificat María Proclama la grandeza del Señor

Cita Bíblica: Evangelio según San Lucas 1, 46 – 55. El Magnificat

Signo: Nacimiento de Belén    

 

La comunidad Parroquial de la Santísima Trinidad en el barrio Álvarez, del Arciprestazgo San Lucas vivió el Último día de la Novena de Aguinaldos Arquidiocesana con la Santa Eucaristía que presidió nuestro Arzobispo Monseñor Ismael Rueda Sierra a las 5:00 a.m. en su templo parroquial concelebrada por el padre Álvaro Rueda Quintero, párroco de la comunidad.

En la homilía Monseñor Ismael Rueda Sierra reflexionó sobre el valor de la vida. “¡Queridos hermanos y hermanas!  Desde ya les deseo una ¡Feliz Navidad!, vivida en la Paz y en la Armonía con el Señor, en la unidad, el perdón y la reconciliación y que el próximo año 2020 esté lleno de las bendiciones y las Gracias del Señor.

Hoy es el último día de la Novena de Aguinaldos y hemos estado haciendo ese camino espiritual durante éste tiempo tan importante de preparación como se debe a la venida del Señor.  Cada día hemos estado meditando la Palabra de Dios que se nos propone para edificar nuestra vida y para hacer una actualización de este Misterio extraordinario en la historia de la Salvación como es el Nacimiento de Jesús; y por eso hemos ido interiorizado y preparando el corazón como nos pide el Señor y la Iglesia y que fue lo que San Juan Bautista, Precursor del Señor, predicó, la conversión, la apertura del corazón para poder recibir dignamente al Señor, y eso es lo que hemos estado haciendo durante estos días de Adviento; ahora nuestro corazón está listo, preparado, para que el Señor habite en nosotros y que permanezca eternamente como hoy lo proclama también la Palabra del Señor.

Y por eso en éste último día cuando estamos también concluyendo nuestro Año Mariano Arquidiocesano que bueno es recordar las Sagradas Escrituras que nos hablan de ese bello Cántico de María ‘El Magnificat’. Recordemos que con éste Cántico concluye el texto de la Visitación de María a su prima Santa Isabel, y cuando Isabel le dice: “dichosa tú que has creído lo que ha dicho el Señor porque se cumplirá”, Isabel reconoce en María a la mujer creyente por excelencia, la que da ejemplo por la fe, pero también en ese sentido la que ha sabido esperar en su actitud tan contemplativa y tan comprometida esa promesa que recoge la esperanza de todo el pueblo de Israel en ese momento; ella es la que está convencida y se convenció hasta que lo verificó, que Dios cumple siempre sus promesas y que la venida de su hijo, el Hijo de Dios, el Mesías, tenía un cumplimiento y ella sabía que ya se había cumplido porque en sus entrañas yacía el Hijo de Dios; y por eso ante ese saludo de felicitación del Arcángel Gabriel, María prorrumpe y exclama ese bella cántico del Magnificat. Ese cántico en el contexto de hoy es como un gran villancico que María proclama para darle gracias a Dios por cumplir su promesa, por la manera como el Padre ha realizado su misericordia con la humanidad, nos ha mirado con ese amor infinito, y al darnos a su Hijo se prolonga de generación en generación porque su Reino es Eterno.

En segundo lugar, María habla en su cántico, podríamos decir, que ella hace una profecía al afirmar que ella será reconocida por la humanidad de generación en generación. Nosotros durante este año 2019 hemos estado celebrando un Año Mariano, y de esa manera estamos viviendo esa misma intuición y esa promesa de María. Durante este año hemos estado reconociendo el papel maravilloso de la Santísima Virgen María en la obra del Señor en medio de nosotros; hemos reconocido en María el camino que nos lleva a Jesús, para reconocer en Él la misericordia que Dios ha hecho con cada uno de nosotros. Por eso démosle gracias a Dios porque hemos tenido la oportunidad de meditar todo lo que ella hizo por nosotros.

Hoy en la noche celebraremos ese gran acontecimiento de la venida del Señor a nosotros, nacido de María virgen, como verdadero Dios y verdadero hombre, y todos en unidad a María, entonaremos ese cántico de alabanza al Señor, nos ponderemos en sus manos y nos alegramos porque Él, llegue a nuestro corazón, a nuestra familias, a nuestras comunidades, patria y mundo transformándolo de acuerdo con los caminos del Señor. Que aceptemos con alegría este acontecimiento y que unidos a María sigamos cantando las misericordias del Señor.” ¡Amén!                       

Antes de la bendición final con indulgencia plenaria, el padre Álvaro Rueda presentó a Monseñor Ismael informe sobre la obra ‘Cambio de piso del Templo Parroquial’, así como también la confianza puesta en él por todas las obras pastorales llevadas a cabo durante el 2019. Por su parte el señor Arzobispo agradeció a la comunidad por toda la labor pastoral realizada en la parroquia, capillas y CEM; de igual manera los exhortó a seguir trabajando por el fortalecimiento del PDER en éste nuevo Quinquenio que iniciamos con ‘La Iniciación Cristiana’.

 

 

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