“Velar por el bien común”: Monseñor Mancera a obispos colombianos

Por: Dpto. de Comunicaciones CEC

En la reciente reunión virtual de los obispos colombianos para discernir sobre la realidad en tiempos de pandemia y el impacto de ésta en la vida social, política, económica y religiosa de los colombianos, uno de los ponentes invitados fue monseñor Jaime Alberto Mancera Casas, quien hizo una remembranza de las conclusiones y los compromisos que dejó la CX Asamblea Plenaria del Episcopado, realizada en el mes de febrero de este año.

En su intervención, monseñor Mancera hizo énfasis en acciones específicas de trabajo pastoral, con el fin de examinarlas a la luz de evangelio y ver la manera cómo han ido evolucionado e interpelando el quehacer evangelizador, con un futuro a mediano y largo plazo.

“Han pasado ya los primeros ocho meses de esta pandemia, ya hemos vivido el comienzo de una reactivación económica y hemos empezado a vivir en el temor de una segunda ola de contagios fuertes que vuelve a sembrar en nosotros un ambiente de incertidumbre y de muchos interrogantes”, precisó monseñor Mancera.

 La pastoral, la necesidad de promover y fortalecer la espiritualidad de los fieles y en general de la población colombiana para hacer frente a las consecuencias que ha dejado la pandemia del Covid-19 en el país, fue uno de los primeros temas de abordaje. Ante esto, la Iglesia en Colombia “reconoce el cansancio emocional que esta situación ha dejado en todos, pues no ha sido sencillo cargar con la incertidumbre de todas las decisiones que se deben tomar, la depresión a causa del coronavirus, los nuevos brotes de la enfermedad y el dolor por los seres queridos enfermos y fallecidos”.

 Monseñor hizo referencia a la angustia y el dolor de quiénes han perdido sus trabajos, de quienes han tenido que cerrar sus negocios sin poder tener lo necesario para asegurar el alimento. Asimismo, llamó la atención sobre los denominados “usureros o prestamistas – gota a gota”, que se aprovechan de la necesidad del otro llegando a convertir estos “favores” en hechos de violencia.

“Es un llamado especial a la convivencia social y a vivir en comunión fraterna. Como nos lo enseña el Papa Francisco, a compartir lo poco que tenemos con los demás, a velar por el bien común”, aseveró monseñor Mancera.

 Durante su intervención también hizo mención de otras problemáticas como el aumento de la violencia intrafamiliar, los asesinatos de líderes y lideresas sociales a causa del control territorial y el reclamo de iniciativas por el respeto de los derechos humanos. La falta de acceso a las tecnologías de la información y la comunicación, entre otras más que afectan seriamente la superación de las comunidades.

 Destacó cómo durante este tiempo de pandemia la Conferencia Episcopal de Colombia, a través de la pastoral social y gracias a un trabajo articulado con las jurisdicciones eclesiásticas, ha acompañado de manera permanente y desde acciones como la de los bancos de alimentos, las poblaciones que han padecido con más fuerza el impacto de la crisis sanitaria; y resaltó la continuidad de estrategias con el fin de aumentar las labores de ayudas humanitarias.

 Ante este panorama, la Iglesia en Colombia se ha comprometido a ejercer una espiritualidad más central y desde el corazón, escuchando, reconociendo, despertando y transformando los clamores de la sociedad colombiana, para seguir trabajando desde una articulación diocesana.

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